Publicado el 16 de diciembre de 2019
La OMT “aboga por un turismo que contribuya al crecimiento económico, a un desarrollo incluyente y a la sostenibilidad ambiental” de los destinos turísticos. En su Código Ético Mundial para el Turismo, en el artículo 5 habla de la parte beneficiosa para los países y comunidades de los destinos, y en el artículo 8 nos habla de la libertad de desplazamiento turístico.
Desde la época de las migraciones de nuestros “abuelos” los “Homo Sapiens”, la movilidad ha sido signo de desarrollo y evolución de la raza humana “inteligente”. Estos desplazamientos eran por necesidad. La evolución de los sistemas de transporte, con la rueda y el carro, abrieron la puerta a la aventura del conocimiento de lugares nuevos.
La facilidad de acceso a información de lugares increíbles y las maravillosas fotografías que se muestran en los blogs de viajes, nos hacen preguntar ¿Cómo puedo ir a visitarlo? ¿Llegará Vueling a estos lugares?
Pero los cientos de miles de años que se tardó en fabricar un carro en condiciones óptimas para viajar, o los siglos que se tardaron en convertir una Carabela en un Crucero Vacacional, no tienen nada que ver con las pocas décadas que ha necesitado la aviación para transportar desde 1 pasajero a cientos de ellos por todo el mundo. Dentro de pocas décadas, quizás veamos que el turismo de aventura va más allá de nuestra atmósfera.
La tecnología y la innovación nos ayudan a evolucionar. Si ponemos esta tecnología, innovación y aceleración en pro de la sostenibilidad en todas las etapas del viaje provocaríamos un turismo verdaderamente consciente y respetuoso con el destino, recuperando todo aquel patrimonio (cultural y entorno) que ha cambiado.
La repercusión de la facilidad de movilidad ha llevado a la saturación de algunos destinos y esto afecta al entorno, pudiéndose convertir en una limitación para el desarrollo turístico o lo que es lo mismo volverse en contra del propio destino.
Pero tal y como lo corrobora la historia, la movilidad es necesaria e innata en el ser humano. Es muy difícil, actualmente, pedir a un ser humano que considere el modo de transporte, cuando para muchos las vacaciones empiezan en los aeropuertos, puertos o autopistas
Por suerte, el perfil del turista se ha vuelto más respetuosos con el medio ambiente, ahora falta que los dirigentes de las destinaciones hagan suyo este nuevo perfil y utilicen herramientas como la gobernanza para sus políticas sostenibles.
Viaja, Disfruta, Respeta
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